
No era lo que se dice un iguanero propiamente. Se salía del canon más riguroso a ese respecto. Simplemente, lo pienso ahora, no le daba la gana ser de ese modo. Y es que el perro iguanero es aquel que acompaña al cazador en sus jornadas, va adelante de él, en dirección de sus propias huellas, husmeando el horizonte; al final, exhausto, con la lengua colgando, sabe que su amo lo recompensará con un buen plato de agua y una caricia que le hace llegar mediando la voz.
Cuando el cazador, seguro del tiro, dispara sobre la iguana el perro, presto y sin orden de por medio, corre a atrapar al animal herido antes de que toque el suelo; con la presa en el hocico, sin clavarle los colmillos, la lleva a su amo sin hacerle daño alguno. En caso de que no la logre atrapar en el aire, va detrás de la iguana hasta alcanzarla; la trae de vuelta, entera.
Canijo era el perro del abuelo Ramón hace muchos años. Creían que Canijo era un perro iguanero. El abuelo salía a cazar dos veces por semana; temprano agarraba vereda. Canijo se le emparejaba, le ganaba el paso, pero pasados algunos metros se devolvía y se echaba a dormir. Canijo no era un perro iguanero propiamente, no quiso serlo nunca. No acompañaba en la caza, pero cuando le daban de comer o lo llamaban para jugar, allí estaba, dispuesto y encimoso y único.
Dicen, allá en la Barra, que Canijo murió de cansancio. Que pasaba el día echado; prácticamente muerto sobre el suelo miraba transcurrir los días, inmerso en el más absoluto tedio, enfermizo, sofocante. Quiero pensar que era un perro aletargado, con un paso más que lento, y sin embargo de delirantes ademanes. Desde hace tiempo quiero tener un perro. Y he decidido, desde ahora, llamarlo así, Canijo.
“Desde que nace nada ya lo aparta / de su deber terrestre, / trabaja al sol, procrea, busca sus migas / y es sólo su voz lo que defiende / porque en el tiempo no es un pájaro / sino un rayo en la noche de su especie, / una persecución sin tregua de la vida / para que el canto permanezca”
Eugenio Montejo, “La terredad de un pájaro”
Imagen: naturaleza-abeldesestress.blogspot.com
1 comentario:
Pobre perro :(.. con que no sea realmente como Canijo...
De donde sacaste esta historia Fer? Es de aquellas historias que te conto tu abuelo?...
"La Suegra Fresa de Canijo"
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