sábado, 20 de junio de 2009

Espejeando


Se cuenta en La Habana una loca historia que dice que en un bar perdido en las zonas viejas de esa ciudad, al fondo de un oscuro callejón, existe un bar en cuya pared al final del establecimiento cuelga un espejo: todo aquél que ahí se mira al instante pierde la memoria. Hay quienes han viajado expresamente a la isla en busca de ese portento: unos, buscan aliviarse de su pasado; otros lo hacen con un ánimo de retar al destino.
Otra versión apunta a que quien se refleja en aquel cristal descubre, así sin más, su propósito en la vida; es decir, se trata de una especie de brújula que alivia los tormentos de aquellos que desconocen toda clase de señales que les indiquen hacia dónde dirigir sus pasos. Se ha sabido de algunos que, viajando con esa finalidad, se les ha revelado un futuro que se abre con toda clase de imágenes y certezas.
Un espejo no presta oídos a nada que no sea emitir un reflejo: hay en su fondo, que no en su superficie, un punto en el que, de tocarse, se estaría imposibilitado para el retorno: buscarse en un espejo es abismarse, asomarse a los resquicios que pasan desapercibidos. Si alguna vez se ha hablado del sitio del eterno retorno, ése no es ni por asomo el interior de un espejo.
El que se ve en el espejo no es el que está de pie, frente a éste, mirándolo con curiosidad: el que habita el objeto es otro, no totalmente diferente, aunque sí responde a otros estímulos y necesidades. Tomar la decisión de mirarse en un espejo es similar a abandonarse, a dejarse ir, a saber, en el fondo, que a la vuelta de esos ojos abiertos ya no podrá ser el mismo: algo se queda allí, y ese algo no es remotamente posible recuperarlo.

“Yo te quiero libre, / como te viví, / libre de otras penas / y libre de mí. / La libertad tiene alma clara / y sólo canta cuando va batiendo alas, / vuela y canta, libertad. / La libertad / nació sin dueño, / y yo quién soy para colmarle cada sueño, y yo quién soy para colmarle cada sueño”
Silvio Rodríguez, “Yo te quiero libre” en Tríptico, v. 2

Imagen: fotosgrises.blogspot.com

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